Páginas

lunes, 13 de noviembre de 2017

Santa Criz acoge un encuentro internacional sobre Antigüedad Clásica y Arqueología

Con más de veinte ponentes venidos de hasta cinco países y diez universidades y centros de investigación diferentes, entre el 9 y el 11 de noviembre se ha celebrado el coloquio “Signos de debilidad y crisis en las ciudades romanas de Occidente del Imperio (siglos I-III d. C.)” que se ha inscrito en las actividades celebradas en el marco del centenario del descubrimiento de Santa Criz. De las tres jornadas del encuentro, ha sido la segunda, el día 10 de noviembre, la que se ha desarrollado en Eslava, con visita a la ciudad romana.



El día 10 de noviembre ha resultado un día histórico para Eslava y para Santa Criz. Expertos en Arqueología e Historia Antigua procedentes de centros de investigación y universidades tan prestigiosas como las de Cambridge, La Rochelle o Pau (Francia), la Escuela Española de Roma (Italia), la Universidad Complutense de Madrid, la Autónoma de Madrid, la Autònoma de Barcelona, la Universidad de Zaragoza, el Museo Arqueológico Provincial de Alicante, la UNED o la Universidad de Navarra han visitado el yacimiento romano de Santa Criz en el marco de un encuentro científico orientado a analizar los signos de debilidad evidenciados por las ciudades romanas del Alto Imperio a partir de finales del siglo II d. C., algo que en Santa Criz también se evidencia. La visita al yacimiento, que ha abierto la jornada, ha corrido a cargo de Txaro Mateo, arqueóloga vinculada a Santa Criz desde hace más de dos décadas.


Tras la visita, los congresistas –con un buen número de inscritos que ha rebasado el medio centenar– han realizado sus trabajos y ponencias en el Ayuntamiento de Eslava. Yacimientos como Sisapo (La Bienvenida, Ciudad Real), Carthago Noua (Cartagena, Murcia), Lucentum (Tossal de Manises, Alicante), Iulia Lybica (Llivia, Barcelona), Segobriga (Saelices, Cuenca) o Los Bañales (Uncastillo, Zaragoza) han estado presentes en este foro. Los congresistas, además, han pernoctado en Aibar, Ayesa y Gallipienzo contribuyendo, así, a dinamizar la economía local.


Una iniciativa que, seguro, tendrá continuidad y contribuirá a colocar Santa Criz de Eslava en el mapa de la arqueología a nivel mundial.